O que vem à rede Sara Figueiredo Costa
© Leonardo Cendamo

Le Clézio na primeira pessoa
Uma entrevista com o autor de Estrela Errante a propósito do seu novo livro, um regresso à infância com os olhos postos no presente e nas interrogações sobre o futuro.

A propósito da recente tradução espanhola de Canción de infancia (Lumen), o seu mais recente livro, Jean-Marie Gustave Le Clézio fala ao jornal El Cultural sobre as suas memórias mais antigas, cruzando esses ecos do passado com o mundo tal como o vê hoje. Sobre o livro, o escritor que venceu o Nobel da Literatura em 2008 diz o seguinte: «Este libro es el reflejo de mi vida. Yo nací en Francia a causa de la guerra. Soy una mezcla británica, francesa y africana y tengo dos nacionalidades y dos pasaportes. No tengo realmente la impresión de pertenecer a un Estado, aunque sí a la cultura francesa, en la que me crie. Pero mi identidad es múltiple, como la de mucha gente en estos días.» Já sobre o mundo, Le Clézio assume a melhoria das condições materiais de vida, mas também o impacto das mudanças que deixaram certos lugares irreconhecíveis, demasiado parecidos com todos os outros: «Mi generación vivió una transformación asombrosa, algo que ocurrió en todos los países del mundo en mayor o menor medida debido a la globalización. Por ejemplo, el México de los años 60 y 70 en el que yo viví no tiene nada que ver con el actual, y me imagino que España ha sufrido la misma metamorfosis. El drama reside en que todos estos cambios sociales, aunque muy positivos en lo material, en la mejora de las condiciones de vida, han hecho que la gente se acostumbre a un pensamiento único, a una forma única y uniforme de vivir. Las sociedades modernas pretenden tener una sola voz y silenciar las múltiples. A esto también ha ayudado una uniformización de la cultura de masas, de la prensa, la televisión… Hemos construido sociedades que tienen una voz única y las voces múltiples son cada vez más difíciles de oír.»

Conduzida por Andrés Seoane, a entrevista parte frequentemente do novo livro do autor para o comentário sobre temas que continuam a marcar a actualidade, da autonomia de certas regiões francesas – como a Bretanha, onde Le Clézio passou a infância – ao processo de escrita, passando pela construção da sua vasta obra literária. Em todos esses temas, não deixa de estar presente o nomadismo que os leitores se habituaram a associar à escrita de Le Clézio, bem como a condição de migrante que o autor continua a reclamar para si, espelhando a solidariedade com todas as pessoas que se deslocam pelo mundo, tantas vezes sem outra alternativa:

«Me considero como el hijo de un inmigrante. Mi padre nació en Isla Mauricio y trabajó toda su vida para el ejército británico. Al final de su vida aceptó vivir en Francia con mi madre, pero tenía que ir a renovar su permiso de residencia cada tres meses y le ponían muchos problemas. Además, yo lo he sido la mayor parte de mi vida, en África, en México… Por eso tengo mucha simpatía por los inmigrantes. Entiendo muy bien lo que buscan en Europa, huyendo de situaciones terribles o persiguiendo una vida mejor. Me parece incomprensible decirle a un ser humano que no tiene derecho a beber el agua y respirar el aire de un país. No se me ocurre nada que lo justifique.»